Las reglas de composición fotográfica son una forma sencilla de entender cómo colocar los elementos dentro de una imagen para que la foto funcione mejor visualmente. Cuando empiezas en fotografía escuchas mucho hablar de ellas, pero la realidad es que no son reglas estrictas. Son guías que te ayudan a ordenar lo que aparece en el encuadre para que la persona que vea la foto entienda mejor la imagen.
Muchos fotógrafos aprenden estas reglas al principio y luego, con el tiempo, empiezan a usarlas de forma más natural o incluso a romperlas cuando la foto lo pide. Pero conocerlas ayuda mucho a mejorar las imágenes desde el principio.
Dentro de las reglas de composición fotográfica, la más conocida es la regla de los tercios.
Consiste en dividir la imagen en tres partes horizontales y tres verticales, creando una cuadrícula de nueve espacios. La idea es colocar el sujeto principal en uno de los puntos donde se cruzan esas líneas.
Cuando el sujeto está en uno de esos puntos, la foto suele verse más equilibrada que si todo está centrado. Muchas cámaras y móviles incluso tienen una cuadrícula que puedes activar para ayudarte a encuadrar mientras haces la foto.
Otra de las reglas de composición fotográfica que se utiliza mucho tiene que ver con las líneas.
Las líneas dentro de una imagen ayudan a dirigir la mirada hacia el punto importante de la foto. Nuestro cerebro tiende a seguir esas líneas de forma natural.
Por ejemplo:
un camino
una carretera
una barandilla
una fila de árboles
Todo eso puede hacer que la mirada vaya directamente hacia el sujeto principal.
Otra forma muy útil de componer una imagen es utilizar elementos del entorno para crear un marco alrededor del sujeto.
Por ejemplo:
una puerta
una ventana
ramas de árboles
un arco
Ese marco hace que la atención vaya hacia la persona o el objeto que quieres destacar dentro de la fotografía.
Además, suele dar más profundidad a la imagen.
Las imágenes simétricas suelen resultar muy agradables de mirar. Por eso la simetría también forma parte de las reglas de composición fotográfica.
Esto se ve mucho en fotografía de arquitectura, reflejos o escenas donde ambos lados de la imagen tienen una estructura similar.
Cuando los elementos están equilibrados, la fotografía transmite una sensación de orden y armonía.
El espacio negativo es el espacio vacío que rodea al sujeto principal.
Puede ser cielo, una pared, agua o cualquier zona donde no haya demasiados elementos. Ese espacio vacío ayuda a que el sujeto destaque mucho más.
Dentro de las reglas de composición fotográfica, el espacio negativo se utiliza para simplificar la imagen y hacer que el punto importante sea más evidente.
Algo importante que conviene recordar es que las reglas de composición fotográfica no están para limitarte. Están para ayudarte a entender por qué algunas fotos funcionan mejor que otras.
Cuando entiendes estas reglas, empiezas a aplicarlas casi sin darte cuenta. Y con el tiempo también aprendes cuándo romperlas para conseguir una imagen diferente.