Cuando empiezas en fotografía es bastante normal querer hacerlo todo.
Bodas, familias, bebés, mascotas, retrato, eventos… un poco de todo.
Tiene sentido al principio porque estás probando cosas y viendo qué te gusta más. Pero llega un momento en el que empiezas a darte cuenta de algo: si haces de todo, es más difícil que la gente entienda qué haces realmente.
Por eso es útil conocer los distintos tipos de fotografía que existen y decidir hacia dónde quieres enfocar tu trabajo.
Uno de los tipos de fotografía más conocidos es la fotografía de bodas.
Es un trabajo que requiere mucha organización porque no es solo hacer fotos. Hay que cubrir momentos muy importantes del día y muchas cosas pasan muy rápido.
Por eso muchos fotógrafos que se dedican a bodas terminan especializándose bastante en este tipo de trabajo.
Otro de los tipos de fotografía más habituales es la fotografía familiar.
Aquí entran sesiones con padres, hijos o familias completas. Suelen ser sesiones más relajadas que un evento como una boda, pero también requieren saber trabajar con personas que no están acostumbradas a ponerse delante de una cámara.
El retrato es uno de los tipos de fotografía más clásicos.
Se centra principalmente en una persona y en su expresión. Puede ser retrato profesional, retrato artístico o sesiones más personales.
Aquí la luz y la dirección del sujeto suelen ser bastante importantes.
La fotografía de producto es otro tipo de fotografía muy diferente a las sesiones con personas.
Aquí el objetivo es mostrar un objeto de forma clara para que pueda utilizarse en una tienda online, publicidad o catálogo.
Es un tipo de trabajo más técnico donde la iluminación suele ser clave.
Dentro de los tipos de fotografía también están los eventos.
Pueden ser eventos de empresa, celebraciones o presentaciones. Aquí el fotógrafo tiene que moverse rápido y captar momentos que muchas veces no se repiten.
Aquí es donde muchos fotógrafos se quedan atascados.
Intentan hacer un poco de todo pensando que así tendrán más clientes.
Pero muchas veces ocurre justo lo contrario.
Cuando alguien busca fotógrafo suele buscar algo muy concreto:
fotógrafo de bodas
fotógrafo de familia
fotógrafo de retrato
Si tu web o tus redes muestran demasiadas cosas distintas, a veces cuesta entender cuál es realmente tu especialidad.
Esto no significa que tengas que hacer solo una cosa para siempre.
Pero elegir uno o dos tipos de fotografía principales suele ayudar mucho a posicionarte mejor.
La gente entiende más rápido qué haces y es más fácil que te recomienden cuando alguien busca ese tipo de fotógrafo.
Aquí pasa algo curioso.
Muchos fotógrafos pasan años intentando mejorar su técnica, aprender iluminación o dominar nuevas cámaras.
Pero luego nadie les explica cómo convertir todo eso en un negocio que funcione.
Porque saber hacer fotos es una cosa.
Pero entender cómo posicionarte, cómo atraer clientes y cómo estructurar tu negocio es otra completamente distinta.